A todos aquellos que leen y todos los que paran a escribir por este blog, solo os quería decir que debido a una epoca personal movida dejaré de participar aquí. A partir de hoy no habrá más participaciones de Jack en el blog. Gracias por todo y suerte con todo.
Jack
viernes, 9 de octubre de 2015
jueves, 24 de septiembre de 2015
A presión
Lo que no entra en nuestra mente lo hace por alguna razón, aunque tratemos de meterlo a presión para conseguir se esa idea se nos quede. Pero rara vez esa idea permanece allí demasiado tiempo, siempre suele escapar, o nuestra propia mente la encarcela, enmudece o destruye con tremenda facilidad. Cuando algo no tiene cabida en nuestros pensamientos, pegarlo dentro, graparlo o clavarlo va a hacer más daño a nuestra mente que lo que se supone que ayudaría a que esa idea se quede dentro de nosotros. No llega a quedarse, a dejar poso, a dejar marca.
Y aunque al final nos quede claro y de alguna manera lo asumamos, el daño que nos hemos hecho en el proceso es a veces irreversible. Hay cuestiones que aunque podamos llevar a cabo si no lo hacemos por nuestra propia voluntad, es imposible llegar a conseguirlo. Y contraproducente. Puede que sacrifiquemos parte de nosotros mismos y no podamos volver a recuperarla.
Jack
Y aunque al final nos quede claro y de alguna manera lo asumamos, el daño que nos hemos hecho en el proceso es a veces irreversible. Hay cuestiones que aunque podamos llevar a cabo si no lo hacemos por nuestra propia voluntad, es imposible llegar a conseguirlo. Y contraproducente. Puede que sacrifiquemos parte de nosotros mismos y no podamos volver a recuperarla.
Jack
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Destruir y construir
El mundo no es bonito, rara vez nos va a gustar la visión de conjunto que tengamos de él. Allí donde nos guste el entorno o el uso que se haga de él probablemente nos asquee la forma de ser de algunos de sus habitantes, que por pocos que sean pueden amargarte el día. Y por cada persona buena que encuentres y de fiar te habrás encontrado 4 o 5 que te habrían vendido a la mínima. Por eso nos es tan importante aprender de lo que nos ocurre en el transcurso de nuestros intentos. Nada nos sirve de nada si no adquirimos conocimiento de ello, auqnue sea erróneo o generalizado (ya lo perfilaremos o ajustaremos más adelante, pero hasta el material más básico nos sirve para aprender). Por eso no podemos vivir la vida con la inocencia de un niño pequeño, pues las hordas de manipuladores, de los cuales la mayoría no lo parecen (si no su éxito sería difícil), nos van a rondar y atacar en masa, y antes de que nos demos cuenta odiaremos grandes grupos de gente que no nos han hecho nada por generalizar por unas cuantas personas que nos han roto ciertas ideas. Y luego le echamos al aire la culpa de que unos idiotas nos hayan derribado mientras tratábamos de volar.
Y aún peor, tendemos a caer en el autoengaño para convencernos de ello, pues nos cuesta un mundo ser capaces de creernos que de verdad todo el mundo es tan dañino como aquellas personas como las que nos hemos cruzado. Forzamos a la mente a estar en alerta permanente, siempre a la defensiva, y detrás de una armadura no se vive igual.
Jack
Y aún peor, tendemos a caer en el autoengaño para convencernos de ello, pues nos cuesta un mundo ser capaces de creernos que de verdad todo el mundo es tan dañino como aquellas personas como las que nos hemos cruzado. Forzamos a la mente a estar en alerta permanente, siempre a la defensiva, y detrás de una armadura no se vive igual.
Jack
jueves, 17 de septiembre de 2015
Destellos de genialidad
A veces las cosas nos llegan de golpe, pasan por la mente y se desvanecen al poco. Si no aprovechamos estos pequeños destellos de genialidad (como toda locura, son cuestiones efímeras, pero intensas) se desvanecerán y ni siquiera sabremos que han aparecido. Son cuestiones que al ser tan volátiles si no las aprovechamos no las echaremos de menos, ni siquiera sabremos que han estado ahí, pero si llegamos a ser conscientes de ellas deberíamos sacarles el mayor jugo posible. Son esos pequeños destellos de genialidad los que han diferenciado a las personas. Aunque hay gente que permanece sorda y ciega ante esos pequeños destellos de genialidad, ante esos shocks de su mente que le sacan todo el partido a sus capacidades.
Si somos conscientes, podremos averiguar muchas cosas de nosotros mismos de esos destellos, de esas locuras volátiles, independientemente de que su resultado final sea bueno o malo. De hecho, lo que aprendemos de estas cuestiones no lo podemos aprender de otras maneras, así que si queremos conocernos, tendremos que abandonarnos ante esos impulsos.Quizás eso nos enseñe lo que somos en el fondo.
Jack
Si somos conscientes, podremos averiguar muchas cosas de nosotros mismos de esos destellos, de esas locuras volátiles, independientemente de que su resultado final sea bueno o malo. De hecho, lo que aprendemos de estas cuestiones no lo podemos aprender de otras maneras, así que si queremos conocernos, tendremos que abandonarnos ante esos impulsos.Quizás eso nos enseñe lo que somos en el fondo.
Jack
sábado, 12 de septiembre de 2015
Seguridad inaceptable
Es extraño cuando por primera vez en mucho tiempo te ves sorprendido por algo, tu mente queda en una especie de limbo extraño donde no sabes muy bien hacia donde tirar. Y el hecho de que haya ocurrido de manera natural no nos llega a complicar. Pero el hecho de que venga de improviso, de cuestiones que pensamos que no nos llegarían a afectar, es otro tema. Reabre brechas que creíamos que ya habían sido cerradas o que hacía tanto tiempo que nos habíamos hecho que de alguna manera teníamos ya olvidadas. Y cuando esto aparece ¿qué significa? Ni la más mínima idea de qué hacer ante ello. La persona a la que le ocurre ni siquiera está acostumbrada a que algo así le sorprenda, impacte o extrañe, por lo cual es todo hasta más extraño. Cuanto más planificada tiene uno la vida más le extraña que algo se salga de lo normal y nos estalle en la cara, o que simplemente penetre nuestras defensas. No hay defensa definitiva, no hay lugar completamente seguro, y no siempre la seguridad es una opción que nos vaya a ir bien.
Jack
Jack
viernes, 11 de septiembre de 2015
Siempre hemos podido
Muchas veces nos encontramos ante cuestiones en las que no intentamos nada o nos quedamos paralizados por el hecho de que "nunca hemos podido hacer eso". Nunca hemos podido hacer eso, lo decimos como si eso, por si solo, indicara una razón más que justificada. Valdría y pesaría más un "no quiero hacerlo" o "no me siento preparado para hacerlo", pero un "nunca he podido hacerlo" no indica nada, si acaso dejadez, ya que ni siquiera implica miedo.
Lo que pesa a la hora de hacer algo no es si alguna vez hemos podido o no hacerlo, porque incluso aunque sea cierto que nunca hayamos podido hacerlo, hay que sacar en claro la razón por la que esto llega a ocurrir. No es lo mismo no haber podido hacerlo por falta de recursos (los cuales puede que ahora si que tengamos), por falta de ganas (lo cual sería más parecido a no querer hacerlo), o por miedo a probarlo (lo cual sigue sin ser excusa racional, ya que los miedos son, realmente, irracionales, y si podemos racionalizarlo es un miedo creado por uno mismo). La razón en sí dice más que un "no he podido hacerlo".
Y es que la razón lo implica todo. Porque que no hayamos podido hacerlo en otro momento no implica nada, ya que puede que a día de hoy hayan mejorado nuestras capacidades, hayamos superado nuestros miedos o nuestros recursos para afrontarlo sean mucho más extensos. Pero claro, es más fácil basarnos en que nunca hemos podido hacerlo para ni siquiera atrevernos a intentarlo.
Jack
Lo que pesa a la hora de hacer algo no es si alguna vez hemos podido o no hacerlo, porque incluso aunque sea cierto que nunca hayamos podido hacerlo, hay que sacar en claro la razón por la que esto llega a ocurrir. No es lo mismo no haber podido hacerlo por falta de recursos (los cuales puede que ahora si que tengamos), por falta de ganas (lo cual sería más parecido a no querer hacerlo), o por miedo a probarlo (lo cual sigue sin ser excusa racional, ya que los miedos son, realmente, irracionales, y si podemos racionalizarlo es un miedo creado por uno mismo). La razón en sí dice más que un "no he podido hacerlo".
Y es que la razón lo implica todo. Porque que no hayamos podido hacerlo en otro momento no implica nada, ya que puede que a día de hoy hayan mejorado nuestras capacidades, hayamos superado nuestros miedos o nuestros recursos para afrontarlo sean mucho más extensos. Pero claro, es más fácil basarnos en que nunca hemos podido hacerlo para ni siquiera atrevernos a intentarlo.
Jack
domingo, 23 de agosto de 2015
Bloqueos mentales
Todo el mundo pasa de vez en cuando por alguna situación de bloqueo extraña, en la que aunque puedes hacer todo lo que sueles hacer de manera normal sin malos resultados, notas que algo no va como solía ir. A veces se nota es que no te apetece dibujar, otras en que no tienes inspiración para leer, y otras para escribir, a veces solo la gente quiere estar a solas, y otras sin embargo tiene pánico a quedarse sola. Ningún bloqueo es igual a otro. Y está claro que para salir de un bloqueo tenemos que encontrar algo que nos estimule en aquello que nos cuesta trabajar. ¿Qué será? Es difícil saberlo de antemano, ya que simplemente algo ocurrirá y hará clic en nuestra cabeza y a partir de ahí saldremos del bloqueo, de manera tan repentina como entramos probablemente. Y cada uno de esos bloqueos nos acaba revelando algo de nuestra naturaleza, ya sea por su origen o su resolución, son nudos entre el tiempo de recuerdos, puntos de no retorno no elegidos, y como tal, debemos dejar que fluyan y no obsesionarnos, pues de ellos no se sale de manera obligada, aunque sea uno mismo el que se obligue. Es una tormenta que azota el barco en alta mar y no nos debe preocupar la velocidad del barco, solo que seamos capaces de mantenerlo estable y que no se hunda hasta que la tormenta pase.
Jack
Jack
sábado, 8 de agosto de 2015
Autoengaño consciente
¿Buscas algo con un nombre o le pones ese nombre buscado a aquello que quieres encontrar? Cada vez menos gente busca lo que se supone que busca, no busca esa versión original de lo que querría haber encontrado, sino que busca algo parecido y lo más moldeable posible (de hecho es casi más importante que sea moldeable a que sea parecido). Ya sea una afición, por ejemplo, (te gusta hacer X cosa y por algún motivo o casual no puedes hacerlo, por lo que buscas algo que te resulte parecido y de esa manera vuelcas todas tus expectativas en ello hasta que creas que es lo mismo que buscabas), o una persona (no encuentras una persona con las características que quieres en una pareja, pero al no encontrarlo, o encontrarlo y no atrever a intentarlo, encuentras algo parecido a lo que poder moldear hasta que parezca lo que tú querías, de manera que por un tiempo calmas tus expectativas, pero a la larga el autoengaño pierde fuerza). Autoengañarnos es absurdo, pero hacerlo con total conocimiento de causa es más triste aún, si queremos algo, vayamos a por el premio completo, no nos quedemos con algo parecido para evitar tener que seguir luchando.
Jack
Jack
miércoles, 5 de agosto de 2015
Espejo roto
El espejo en el que siempre te miraste está roto. Tú mismo lo rompiste el día que decidiste seguir un camino distinto. No hiciste mal, por el camino que ibas no había nada para ti. Pero en el siguiente no tienes ni idea de lo que habrá. Y ya no tienen ningún espejo en el que verte para saber si el nuevo camino te ha cambiado. Te tratas de observar el charcos, en ríos, pero cualquier movimiento del agua desfigura la imagen que tienes delante. Y al final decides que no te tienes que mirar y controlar, solo seguir el camino y dejar que haga contigo aquello que tú hayas elegido que haga. Y acabas encontrando otro espejo en el nuevo camino, y vuelves a tratar de no parecer diferente ante el mismo. Y entras de nuevo en la espiral de conformismo que el camino anterior te atrapó. Pero ya nadie puede atraparte, tu alma camina por delante de tus propios pasos. No eres consciente pero luchas contra ello, internamente, con tu mayor fuerza. Acabas durmiendo al lado del espejo, y al despertar por la mañana ves que está roto y tienes que volver a cambiar de carril, de camino.
Sonríes mientras emprendes tus nuevos pasos. Sabes que has vuelto a ser tú quien ha roto ese espejo. Te has vuelto a salvar. Y seguirás haciéndolo.
Jack
Sonríes mientras emprendes tus nuevos pasos. Sabes que has vuelto a ser tú quien ha roto ese espejo. Te has vuelto a salvar. Y seguirás haciéndolo.
Jack
domingo, 2 de agosto de 2015
Uniforme
Pensamos que todo va a ir recto, como un tiro, solo porque hemos invertido (o al menos lo creemos) lo suficiente como para que lo que hacemos sea un tremendo y completo éxito. Y las situaciones son entes que consumen nuestro esfuerzo, que nos pide más y más cada vez, hasta que se cierran. Cuando más tiempo mantenemos una situación abierta, por bien o mal que vaya, mayor es el nuevo esfuerzo que nos pide, tanto emocional como mental, que dicha situación nos exige. Y toda situación exige cada vez más hasta que llega el momento que la cerramos. Y podemos aguantar varias situaciones de este tipo a la vez consumiendo nuestro esfuerzo y energía, pero llega un momento en el que son demasiados frentes abiertos y hay alguno de ellos en los que vamos a empezar a flaquear, de manera terriblemente inconsciente, y puede ser un tema que tenemos ahí acumulado por pereza o el más importante de todos los temas que tenemos abiertos en nuestra vida. No elegimos qué frente falla, y éste puede desembocar en un mal menor (una situación que llevaba mucho abierta pero que no pasaba de ser una mera alucinación con un porcentaje para ocurrir realmente muy pequeño) o desestabilizar todo nuestro mundo.
Por eso, cerrar aquellos temas que sinceramente sepamos que no le podemos sacar más rendimiento no solo es lógico, sino que también, de alguna manera, es necesario. Para nuestra propia mente, y el reparto de nuestra energía.
No puedes vencer todas tus batallas, pero puedes elegir cuáles luchar.
Jack
Por eso, cerrar aquellos temas que sinceramente sepamos que no le podemos sacar más rendimiento no solo es lógico, sino que también, de alguna manera, es necesario. Para nuestra propia mente, y el reparto de nuestra energía.
No puedes vencer todas tus batallas, pero puedes elegir cuáles luchar.
Jack
martes, 28 de julio de 2015
Soltando lastre
Suelta esa decepción, que quema en la mano, déjala caer desde lo alto del precipicio, déjala caer y mira cómo cae, cómo se aleja, cómo rebota en cada roca. Y por último, escucha el glorioso sonido que hace al hacerse añicos contra las rocas, y como suena el mar cuando la aleja de la costa, a un lugar donde a nadie le volverá a molestar.
Hay algunas que son más resistentes, que están aferradas a nuestra mano. Pero nos la podemos arrancar, nos quitaremos piel, nos dolerá, pero será mejor que la reacción de esa decepción. Si esa decepción sabe que vamos al precicipio, no dará muestras de su agilidad, esperará a que la lancemos y tratará de empujarnos con ella al fondo, donde todas las demás decepciones rotas descansan. Si no luchamos y tratamos de vencerlas, nos acabarán lanzando, y volver a subir ese acantilado será de todo menos agradable.
Y está las peores, las que se te necrosan en el cuerpo y tratan de hundirte, de manejarte,de alejarte de ese precipicio del que saben que no saldrían vivas. Y cuanto más les dejemos que nos manejen, más nos controlarán y nos alejarán. Eso es el autoengaño. Y para salir del autoengaño solo hay una solución, y es tocar fondo, en ese precipicio metafórico, debemos lanzarnos, tocar fondo, y dejar que esas decepciones se rompan en mil pedazos, y después, rehacernos de nuestras cenizas. Solo si hacemos eso volveremos a alzarnos victoriosos desde lo alto de precipicio.
Ese precipicio metafórico es nuestra autoestima, y cada vez que desde lo alto que alcanza nuestra autoestima lanzamos algo que nos molesta, desaparece de nuestra vista y deja de ser un problema. Pero si nos autoengañamos no hay más solución que tocar fondo ya que toda altura que creamos vivir será plenamente inventada, mirar a los ojos a la realidad, y volver a recuperar el control de nosotros mismos desde cero, por duro que suene.
Jack
Hay algunas que son más resistentes, que están aferradas a nuestra mano. Pero nos la podemos arrancar, nos quitaremos piel, nos dolerá, pero será mejor que la reacción de esa decepción. Si esa decepción sabe que vamos al precicipio, no dará muestras de su agilidad, esperará a que la lancemos y tratará de empujarnos con ella al fondo, donde todas las demás decepciones rotas descansan. Si no luchamos y tratamos de vencerlas, nos acabarán lanzando, y volver a subir ese acantilado será de todo menos agradable.
Y está las peores, las que se te necrosan en el cuerpo y tratan de hundirte, de manejarte,de alejarte de ese precipicio del que saben que no saldrían vivas. Y cuanto más les dejemos que nos manejen, más nos controlarán y nos alejarán. Eso es el autoengaño. Y para salir del autoengaño solo hay una solución, y es tocar fondo, en ese precipicio metafórico, debemos lanzarnos, tocar fondo, y dejar que esas decepciones se rompan en mil pedazos, y después, rehacernos de nuestras cenizas. Solo si hacemos eso volveremos a alzarnos victoriosos desde lo alto de precipicio.
Ese precipicio metafórico es nuestra autoestima, y cada vez que desde lo alto que alcanza nuestra autoestima lanzamos algo que nos molesta, desaparece de nuestra vista y deja de ser un problema. Pero si nos autoengañamos no hay más solución que tocar fondo ya que toda altura que creamos vivir será plenamente inventada, mirar a los ojos a la realidad, y volver a recuperar el control de nosotros mismos desde cero, por duro que suene.
Jack
lunes, 27 de julio de 2015
Némesis.
Detrás de tanta "maldad", de tantos golpes por capricho, de tanta indiferencia, de tanta mente fría y calculadora hasta en los momentos más delicados, después de todo eso, hay una niña. Con toda la inocencia y el miedo que refleja la palabra. Llena de dudas, de preguntas, de desesperación al no saber lo que le pasa. Una niña cansada. Cansada de los infinitos sinsentidos que nacen en su cabeza y desembocan en acciones que terminan por destrozar todo lo que haya a su paso, incluida ella misma.
Seré sincera. Esa niña no se arrepiente del mal que ha causado, y no será hipócrita diciendo que sí, que lo siente mucho. Porque la vida es así, o soy yo o es el resto y sinceramente esa etapa de pensar en el resto la pasé hace bastante tiempo para dar paso a una nueva etapa. Tal vez no sea una etapa mejor, tal vez sea una etapa incluso peor pero a pesar de ello, es el momento más glorioso de mi vida. Podrá sonar egoísta, porque lo es para el resto de personas, pero yo me adoro así.
Me hundo a mí misma para más tarde recoger mi cuerpo inerte y resucitar con más fuerzas aún.
Yo, la única persona que realmente me amará por el resto de mi vida, mi liberación y mi condenación, mi propio némesis.
Y es desgarrador, es casi insoportable el dolor que se siente al no poder entender lo que realmente deseo, al no entender lo que hago, al no entenderme. Pero es hermoso, la incertidumbre es lo más bonito que pueda existir. Aquello que escapa de nuestra lógica y crea nuevas sorpresas. ¿No es bonito encontrar esa sensación en nosotros mismos?
Al final de todo esto no logro sacar una idea en claro. No sé si es bueno. No sé si es malo. No sé si sirve de algo el hecho de intentar explicarlo. No sé si lucho, o simplemente descanso.
Lili
Seré sincera. Esa niña no se arrepiente del mal que ha causado, y no será hipócrita diciendo que sí, que lo siente mucho. Porque la vida es así, o soy yo o es el resto y sinceramente esa etapa de pensar en el resto la pasé hace bastante tiempo para dar paso a una nueva etapa. Tal vez no sea una etapa mejor, tal vez sea una etapa incluso peor pero a pesar de ello, es el momento más glorioso de mi vida. Podrá sonar egoísta, porque lo es para el resto de personas, pero yo me adoro así.
Me hundo a mí misma para más tarde recoger mi cuerpo inerte y resucitar con más fuerzas aún.
Yo, la única persona que realmente me amará por el resto de mi vida, mi liberación y mi condenación, mi propio némesis.
Y es desgarrador, es casi insoportable el dolor que se siente al no poder entender lo que realmente deseo, al no entender lo que hago, al no entenderme. Pero es hermoso, la incertidumbre es lo más bonito que pueda existir. Aquello que escapa de nuestra lógica y crea nuevas sorpresas. ¿No es bonito encontrar esa sensación en nosotros mismos?
Al final de todo esto no logro sacar una idea en claro. No sé si es bueno. No sé si es malo. No sé si sirve de algo el hecho de intentar explicarlo. No sé si lucho, o simplemente descanso.
Lili
domingo, 26 de julio de 2015
Ni cuándo ni cómo
Funcionamos a través de razones, de motivos, de porqués.
Podremos tener delante el momento adecuado y perfecto, y en la cabeza todos los tópicos que queramos sobre que el momento adecuado no ocurre dos veces, que ciertas oportunidades no se repiten y demás, pero aún así, si no tenemos un motivo, una razón clara, no haremos nada.
Podremos tener el plan perfecto, calculado y adecuado para acercarnos lo más posible al 100% de efectividad aunque no lleguemos jamás a esa cifra, pero si no tenemos un motivo para ir más allá, de nada nos servirá, nos faltará la motivación y concentración necesaria para hacer efectivo el plan con todas sus garantías.
Necesitamos motivos, y todo lo que hacemos tiene un motivo detrás de sí. O puede que durante una epoca hagamos las cosas sin un motivo concreto pero eso no va a durar para siempre. Con el tiempo aprenderemos a economizar nuestro esfuerzo y energía y solo nos dejaremos la piel en aquellas cosas que queremos hacer. Todo lo demás se saldrá de nuestros parámetros posibles. Por mucho que queramos, nadie se tira piedras a su propio tejado, y si lo hace es porque tiene una buena razón.
Jack
Podremos tener delante el momento adecuado y perfecto, y en la cabeza todos los tópicos que queramos sobre que el momento adecuado no ocurre dos veces, que ciertas oportunidades no se repiten y demás, pero aún así, si no tenemos un motivo, una razón clara, no haremos nada.
Podremos tener el plan perfecto, calculado y adecuado para acercarnos lo más posible al 100% de efectividad aunque no lleguemos jamás a esa cifra, pero si no tenemos un motivo para ir más allá, de nada nos servirá, nos faltará la motivación y concentración necesaria para hacer efectivo el plan con todas sus garantías.
Necesitamos motivos, y todo lo que hacemos tiene un motivo detrás de sí. O puede que durante una epoca hagamos las cosas sin un motivo concreto pero eso no va a durar para siempre. Con el tiempo aprenderemos a economizar nuestro esfuerzo y energía y solo nos dejaremos la piel en aquellas cosas que queremos hacer. Todo lo demás se saldrá de nuestros parámetros posibles. Por mucho que queramos, nadie se tira piedras a su propio tejado, y si lo hace es porque tiene una buena razón.
Jack
jueves, 23 de julio de 2015
Imitación tóxica
Escuchando una canción me he cruazdo con la siguiente frase "Para ser feliz no aprendas del aprendiz" y para ser una frase tan simple, me ha dado en qué pensar. A veces tratamos de aprender a ser felices viendo como lo son otros. "Esa persona parece feliz practicando X deporte, debería practicarlo yo" "esa otra persona parece feliz comprándose ropa, debería comprarme ropa nueva" o "esa persona es feliz follándose a todo lo que pilla, debería hacerlo yo también". Es cierto que venimos de primates y que tenemos un reflejo de imitación bastante grande, pero en situaciones como estas se nos vienen en contra la verdad. Puede que X persona parezca feliz haciendo algo, pero eso no garantiza que realmente lo sea, ya que las personas también sabemos fingir la felicidad, y puede que a uno mismo esa solución no le sirva para alcanzar la felicidad. La felicidad es algo muy propio, muy personal, y está formado de tantas pequeñas cosas distintas en cada persona, que es absurdo que por imitación la vayamos a alcanzar. Que sí, que tendremos que probar por ensayo y error continuamente a ver qué es lo que vamos sintiendo, y que sensaciones nos da lo que hacemos, pero hacerlo siempre por imitación acaba siendo tóxico.
Jack
Jack
lunes, 20 de julio de 2015
Éxito voluble
A veces el éxito está en vencer por encima de muchas más personas.
En otras ocasiones el éxito es no salir mal parado de las situaciones que no pudimos salir vencedores.
En otras está en sacar al menos algo de botín de una batalla escasa y difícil.
A veces está en conservar tu determinación a pesar de haber sido destrozado por la maquinaria de aquello que intentaste realizar.
Puede que en alguna ocasión el éxito lo marque un gran trofeo.
Y puede que a veces tu éxito sea el saber que aunque en ese momento eres un montón de ceniza en el suelo, en un momento dado renacerás como un fénix y todo volverá a empezar.
Hay pocas cosas tan volubles como el éxito, quizás solo la felicidad, pues ambas dependen en todo momento de nuestra situación personal en el momento concreto y de cuál sea nuestra aspiración.
Jack
En otras ocasiones el éxito es no salir mal parado de las situaciones que no pudimos salir vencedores.
En otras está en sacar al menos algo de botín de una batalla escasa y difícil.
A veces está en conservar tu determinación a pesar de haber sido destrozado por la maquinaria de aquello que intentaste realizar.
Puede que en alguna ocasión el éxito lo marque un gran trofeo.
Y puede que a veces tu éxito sea el saber que aunque en ese momento eres un montón de ceniza en el suelo, en un momento dado renacerás como un fénix y todo volverá a empezar.
Hay pocas cosas tan volubles como el éxito, quizás solo la felicidad, pues ambas dependen en todo momento de nuestra situación personal en el momento concreto y de cuál sea nuestra aspiración.
Jack
domingo, 19 de julio de 2015
Fortaleza
La mayor fortaleza se esconde tras los muros más simples, más básicos, menos decorados. Tras aquellos que todo el mundo, por comunes, dejar de mirar tras los dos primeros vistazos.
Jack
¿Autocompasión?
Y a pesar de que soy plenamente consciente de que toda la culpa es mía, me gusta que el resto no lo vea así. Que se equivoquen y crean que simplemente me autocompadezco.
martes, 7 de julio de 2015
Contaminados con sueños
Nos han dicho que podemos ser lo que queramos, mientras se nos educaba para ser menos exigentes con aquello a lo que podíamos aspirar. Se nos ha animado a estudiar carreras, tener grandes estudios, luchar por un trabajo de ensueño, para luego ofrecernos lo mismo que tendríamos sin haber estudiado, solo que con un título muy caro. Se nos ha enseñado lo increíble que es la velocidad, y la sensación que deja, pero luego se nos prohíbe la misma. Se nos ha dicho que no dejemos que nadie nos pise, pero luego se nos inculca que casi hay que lamerme los zapatos al jefe. De pequeños nos dicen que todo es posible, y de adultos que si de verdad podemos permitirnos tenr sueños con esos sueldos y una hipoteca a las espaldas. Es unputo mundo bipolar, donde han hecho volvar a nuestras mentes, para luego devolverla a ostias al suelo.
Jack
Jack
domingo, 5 de julio de 2015
Clasificados
Convertimos a las personas en estereotipos, lo cual hace que si alguien tiene un 60% de los rasgos de una tribu urbana, para nosotros y nuestro entendimiento estará en esa tribu urbana. ¿Y está esto justificado? Es demasiado pretencioso creer que porque se parezca en porcentaje alto a los miembros de una tribu urbana o de un arquetipo social va a tener que pertencer obligatoriamente al mismo. Y en realidad no es justo, porque cada persona es una construcción de muchas cuestiones diferentes, para que sea tan fácil definirlas con una sola palabra. Los estereotipos pesan. Igual que se cree que la gente atractiva no es demasiado lista, cuando realmente el atractivo y la inteligencia tienen poco que ver, se pueden dar ambas en cualqueir porcentaje y combinación posible en cualquier persona. O que una persona de rostro dulce no pueda ser morbosa. No sé, no es que nos fijemos demasiado en las apariencias es que construimos nuestras propias teorías sobre esas apariencias y ya es lo peor, pues ni siquiera la base donde construimos nuestras teorías es realmente sólida. E incluso peor que esto son los "bienqueda" esa masa de personas que hacen como que aceptan todo, y que todo es excepcionalmente bueno, y no se pueda ni criticar dentro de unos límites teniendo en cuenta que alguna de estas cuestiones son, como poco, nada sanas, como por ejemplo, gente que llena sus perfiles de publicaciones a favor de gordibuenas y fofisanos pero luego no eligen a nadie fuera de la gente atractiva o los tipicos mazados de gimnasio. Cada uno que haga lo que quiera, pero en ciertos comportamientos se nota que lo que falta es mucha coherencia.
Jack
Jack
Diferencia indiferente
¿Alguna vez te has planteado en cuántos planes vitales entramos de los que no somos apenas conscientes? Es probable que sean muchos más de los que podamos imaginar, y en cada uno de ellos cambiamos los papeles. En alguno entraremos como compañero de quien hace el plan, en otros como un némesis (a veces necesario y en otras innecesario para activar la acción propiamente dicha), en otras como un colaborador necesario, en otras de observador imparcial, en alguna como simple parte del paisaje... Para cada vida tenemos un papel y no hay dos papeles iguales, incluso aunque dos personas nos quisieran para un mismo papel, no sería el mismo guión el que estuviera planteado para nosotros.
Y uno mismo también lo hace, incluye en sus planes vitales a muchas personas distintas, asignándoles papeles disitntos dentro de esos planes. Y al final, ambos tipos de interacción se juntan y dan lugar a las complejas relaciones que vemos día a día, de cualquier tipo.
Jack
Y uno mismo también lo hace, incluye en sus planes vitales a muchas personas distintas, asignándoles papeles disitntos dentro de esos planes. Y al final, ambos tipos de interacción se juntan y dan lugar a las complejas relaciones que vemos día a día, de cualquier tipo.
Jack
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